viernes, 5 de abril de 2019

Angelelli fue asesinado. Crímenes, nunca más.









Crímenes, nunca más.


Angelelli, junto a los sacerdotes Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y el laico Wenceslao Pedernera fueron asesinados salvajemente.

No hay que edulcorar la afirmación y menos los hechos. Hasta acá, nada que celebrar.

Los asesinos militares y sus cómplices civiles, judiciales y religiosos son culpables, gravemente culpables. Nada que celebrar.

Pero tampoco nos quedamos en la tragedia. Hay fuerzas trascendentes que nos impulsan a avanzar. Por eso hablamos de “martirio”.

Cuando decimos que Angelelli, junto a Carlos, Gabriel y Wenceslao, son mártires, estamos dándole a la muerte violenta y tremendamente injusta, un sentido, un horizonte.

No para maquillar el desamparo, si no para leerlo de manera combativa.

El mártir es un combatiente que, arriesgando hasta su vida, la pierde.

Y esa tragedia la leemos como victoria. Como testimonio y victoria. Como victoria y esperanza.

Los méritos del mártir no están en su sangre derramada, en su dolor, en sus sufrimientos. Están en su amor llevado a los extremos.

Un amor sin fisuras por los sin-justica de ayer, hoy y mañana. Un amor indómito por la liberación de los oprimidos, de ayer, de hoy y mañana.

No claudicar, no rendirse, no escapar, no negociar, y seguir amando, cuando te amenazan de muerte, es una victoria.

Esta victoria la hacemos memoria y palabra urgente. No para repetir a Angelelli, estaríamos traicionando su profundo espíritu abierto y renovador.

Hoy lo releemos desde nuevas problemáticas y nuevas perspectivas, las ambientales, las de género, las de los movimientos de la diversidad, los movimientos feministas, las de un mundo pluri cultural y pluri religioso.

Venimos desde Córdoba. Hace 50 años nos propusimos mantener las banderas de Angelelli en alto.

Y en estos días de celebración militante, hay muchos que rechinan los dientes.

La Iglesia de Córdoba, primero con Mons. Primatesta, y ahora con Mons. Ñáñez, siempre negaron, ocultaron o escondieron, el asesinato y obviamente, el martirio de Angelelli.

Ahora intentan que la “beatificación” nos deje un Angelelli inocuo, licuado.

Que su memoria subversiva deje el paso a una memoria de estampita.

Nosotros decimos que Angelelli no es un mártir eclesial, “de la Iglesia”, ni es mártir porque lo diga el Vaticano.

Es un mártir popular porque lo dice su historia y lo repite gritando su pueblo.

Y cuidaremos que no se disuelva en una altar o un santoral de almanaque.

No obstante, el reconocimiento oficial de su martirio por el Papa Francisco nos entusiasma.

Los jerarcas cordobeses y los sectores económicos, culturales, sociales y políticos de Córdoba, tan católicos todos ellos, ya no podrán ocultarlo.

Negado por la Córdoba clerical, militar, conservadora, la Córdoba de la familia judicial, de la Mediterránea, del mal llamado “campo”.

Murmurarán en sus cuevas, pero Angelelli vive, y resucita todos los días.

Estos sectores que quisieron matarlo “dos veces”, con la brutalidad de la dictadura y con la brutalidad del silencio, han sido derrotados, pero no del todo.

Por eso “seguimos andando” y Angelelli a nuestro lado.



Grupo Sacerdotal Enrique Angelelli Abril 2019

viernes, 27 de julio de 2018

Militares en la Calle Nunca Mas.



Rechazamos y repudiamos el intento apenas disimulado por parte del ejecutivo nacional de ejercer el control sobre los sectores populares, pueblos originarios, organizaciones sociales y gremiales que con dignidad, legalidad y legitimidad ejercen el derecho a reclamar, a protestar y a manifestarse de manera pública apoderándose de calles y plazas.

El decreto es claramente autoritario. En un tema tan sensible es torpe y poco democrático no pasar por el Congreso.

El decreto tiene nitidas ambigüedades que obviamente permitiran a las FFAA intervenir en conflictos internos con la sola decisión del poder presidencial.

La experiencia en otros paises de la región demuestra que la intervención de FFAA no solo no han resuelto los problemas del narcotráfico si no que se han agravado. Mas muertes mas violencia mas narcos.

Aquella consigna "el ajuste cierra con represión " se muestra con todo su dramatismo ...en este contexto de una crisis económica y social sin precedentes el decreto es altamente provocativo y funcional a una espiral ascendente de violencia.

Lo decimos con claridad haciéndonos eco del clamor que hoy se repite de mil maneras "militares en la calle nunca mas".

Grupo sacerdotal Enrique Angelelli.

jueves, 5 de julio de 2018

Aborto, legal o clandestino?


Aborto, legal o clandestino?
Grupo Sacerdotal Enrique Angelelli





El derecho a la vida es un derecho universal y para la ley argentina “la existencia de la persona humana comienza con la concepción”. 
Este “comienzo”indiscutible no impide pensar que por razones graves y fundadas, quienes así lo deseen, puedan interrumpir ese proceso. 
Por otra parte las cifras de los abortos clandestinos y sus secuelas, son alarmantes. Producen muerte o daños irreversibles en gran cantidad de casos, fundamentalmente entre mujeres pobres y jóvenes, lo que no sucede con aquellas que pueden pagar para garantizar el resguardo de la salud. Y esto genera una grave situación de inequidad social. 
Ante esta realidad se está reclamando una ley, ya votada favorablemente en la Cámara de Diputados, que permita la interrupción del embarazo cuando la mujer que está gestando lo requiera y que esta práctica esté legalmente establecida. 
Es evidente que el Código Penal que legisla sobre este tema, no ha alcanzado para resolver la existencia de los abortos ni sus nefastas consecuencias. Quienes recurren al aborto tendrán la posibilidad de hacerlo de manera legal, asegurando los cuidados terapéuticos que requiere semejante intervención y protegiendo la integridad física de la mujer. 
Nadie, razonablemente desea el aborto, situación compleja, dura y que deja marcas en la vida. Pero si podemos reclamar una ley que permita para quien lo solicite, la interrupción del embarazo con asistencia del Estado. 
Quienes no comparten el recurso al aborto, no pueden imponer sus criterios y convicciones a quienes lo piensan y lo viven de otra manera. 
Estamos en un mundo plural, donde es necesario aceptar la diversidad de posturas y opciones, aún ante cuestiones tan complejas como esta. 
La Iglesia católica, por otra parte, debe asumir que la cristiandad ya terminó; que ella ya no tiene el rol de rectora de las decisiones del conjunto de la sociedad; que en un mundo plural es imprescindible la convivencia armónica de la diversidad de opciones filosóficas, morales, religiosas; y que el Estado debe garantizar los derechos reclamados desde cualquier sector o colectivo socialmente representativo, siempre con miras al bien común. 
No contribuye a construir sociedad una postura dogmática que se encierra en los principios sin buscar la integración de ellos con la realidad y las problemáticas de cada momento. 
No se entienden tampoco esa suerte de “cruzadas” católicas, o también evangélicas, varias veces repetidas en la historia argentina, y que esta vez en nombre de la defensa de toda vida, pueden terminan siendo solo una demostración de fuerzas en franca pugna con quienes se han manifestado reclamando la legalización del aborto. 
La bandera de la defensa de “las dos vidas”, de la madre y del niño, no da respuesta a los planteos que dan origen a la propuesta de la nueva ley y termina favoreciendo la clandestinidad. 
Ante esto hay otros desafíos que son verdaderamente urgentes y que de verdad pueden aportar a una profunda defensa de la vida en el sentido más amplio: 
Garantizar un sistema de salud pública de calidad en todos sus aspectos; Insistir en la educación sexual, exigida por ley, en todos los ámbitos educativos, públicos o de gestión privada, formando sobre las responsabilidades respecto a la propia persona, incluida la sexualidad; Que también se clarifique sobre derechos y deberes del varón, ya que no puede apartarse a la hora de una decisión de la mujer sobre su embarazo. Reclamar a iglesias y religiones que repiensen sus posturas ante la sexualidad y la mujer; Que se instruya sobre los métodos seguros para una anticoncepción responsable; Que se reconozca la hipocresía de querer salvar la vida de un embrión si no se lucha denodadamente por salvar las vidas todas, en un sistema global de exclusión, empobrecimiento y destrucción masiva, por el hambre, las guerras, las invasiones, la destrucción del planeta y sus bienes naturales. 
Nos parece que esta consigna es suficientemente clara: Educación Sexual para decidir, Anticonceptivos para no abortar, Aborto legal para no morir. 
Sin pretender haberlo dicho todo respecto al tema, solo si se profundiza en estas cuestiones sin prejuicios ni reduccionismos, haremos el mejor aporte a la defensa de la vida, y vida digna, en todas sus etapas. 

Grupo Sacerdotal Enrique Angelelli - Córdoba, Julio 2018 -

domingo, 24 de diciembre de 2017



Navidad es combatir
lo demás, son adornos.




Navidad es combatir

a los prepotentes
a los traidores
a los explotadores
a los cómplices
a los imperios
a los que hieren
a los claudicantes
a los cínicos
a los perversos
a los siniestros
a los abusadores
a los que humillan
a los que lastiman
a los que matan


Combatir

con sabiduría
con astucia
con creatividad
con paciencia
con lucha
con otros
con otras
con ternura
con elocuencia
con tenacidad
con porfía
con pasión
con garras
con sangre

Todo lo demás, son adornos.


Al líder mesiánico de la liberación de su pueblo, Jesús.

lunes, 16 de octubre de 2017

Sacerdotes de Córdoba advierten Cambiemos es caminar hacia el abismo

Sacerdotes de Córdoba advierten

Cambiemos es caminar hacia el abismo




En el altar de los ídolos
La mentirosa promesa

Porque no votar a Cambiemos 


Queremos ser fieles al Evangelio que claramente denuncia la idolatría del dinero.

Es una cuestión de fe y de realidad.

Nos parece importante recordar que la Enseñanza Social de la Iglesia, ha dicho con claridad que los sistemas económicos que ponen la prioridad en el dinero, en el capital (sobre todo el especulativo) y no en el hombre, el trabajo, no son coherentes con el Evangelio. 

Últimamente, el Papa Francisco, lo ha señalado también con mucha claridad y clama por un nuevo orden económico mundial. 

En nuestro país el sistema o estructura económica que lleva adelante Cambiemos, prioriza la ganancia de la especulación financiera en detrimento del trabajo y por lo tanto de la persona humana. 

Sabemos que muchos ciudadanos creen ciegamente en la promesa de un futuro mejor, y por eso eligen a los legisladores de Cambiemos. 

Es una promesa seductora, tan seductora como mentirosa. Falsa. Ya lo vivimos en Argentina, fueron las vanas ilusiones de los años 90 que terminaron con muertos, saqueos y “que se vayan todos”. 

Muchos ciudadanos son atraídos, hechizados constantemente, a través de un fuerte aparato mediático. 

Es casi una hipnosis: “vamos a estar mejor”. 

Como cristianos nos vemos en la obligación de denunciar a los falsos profetas de un bienestar y felicidad porque es una trampa mortal.

No podemos callar. 

Cada uno elige según su conciencia y por eso debe ser una conciencia lo más lúcida posible. 

Para nosotros, votar a Cambiemos, es elegir una falacia que nos hará mucho daño. Una trampa mortal.

Como ya lo advirtiera Jesús, no se puede servir a "dos señores"... o Dios, o el dinero. 

Idolatría, nunca más.

Sacerdotes Grupo Cura Vasco
Sacerdotes Grupo Enrique Angelelli

Octubre 2017

lunes, 7 de agosto de 2017

San Cayetano, peón rural, no terrateniente…

Una reflexión siempre vigente
San Cayetano, peón rural, no terrateniente…

Sin distribución de la riqueza, no hay pan compartido 
Por una reforma agraria y soberanía alimentaria





Porque los bienes de la tierra son de todos. No hay dueños privados, hay administradores. Distribuir la riqueza es justicia. Distribuir la riqueza es una obligación del que gobierna. Que todos tengan las mismas posibilidades.

Y cuando hablamos de riqueza nos referimos a la tierra, el agua, las semillas, los minerales. Y nos referimos a la información, a las nuevas tecnologías, a la participación, al trabajo digno, al salario justo, al futuro cierto. A la pachamama cuidada y protegida contra los saqueadores. 

San Cayetano luchó permanentemente por distribuir la riqueza. Y lo exigía, lo reclamaba, lo gritaba. Sobre todo a los “prestamistas”, a los “usureros”, a los “honorables” de su tiempo. Sobre todo a los dueños de la tierra, a los “terratenientes”, a los “amos”, a aquellos que explotaban y despreciaban a los peones, a los segadores, a los cosecheros. 

Hoy en Argentina debemos distribuir la riqueza. Las ganancias de la producción agraria, de las agro exportadoras, de las multinacionales mineras, petroleras, las ganancias de los bancos y financistas, toda una riqueza que se mide en millones de dólares. No pueden quedar en pocas manos. De lo contrario, el pan que se ofrece, es una dádiva humillante. 

Es una limosna que ofende al que no tiene posibilidades y anhela ganarse su pan, con su trabajo, con su sudor. Es justicia distribuir la riqueza. Es dignidad. Empezando por los empobrecidos, los excluidos, los que no caben en el mercado laboral. La mesa que comparte el pan supone justicia social. El gozo del compartir exige el gozo de trabajar. Y el salario justo.

Ya lo decía Santiago: “El salario de los trabajadores que cosecharon sus campos se ha puesto a gritar, pues ustedes no les pagaron; las quejas de los segadores ya habían llegado a los oídos del Señor de los ejércitos”5,4. Ese Dios sigue atento al grito de los explotados. Ese Dios sigue alimentando las esperanzas de los que luchan. 

San Cayetano no titubea cuando tiene que advertir, en su tiempo, a los dueños, a los príncipes, recordando lo que decía el profeta…” ustedes se dedican a sus negocios y mientras tanto, obligan a trabajar a sus obreros” Isaías 58,3. Esos “negociantes” ganan el pan con el sudor de los otros. Y no quieren compartir. Quieren acumular. Nuestro país, otrora “granero del mundo”, no puede darse el lujo dramático de cientos de miles de argentinos desnutridos, con hambre, mal alimentados. 

Tampoco puede darse el lujo de contaminar y desertificar nuestros campos, nuestros ríos, nuestras montañas. Y eso está ocurriendo, y se trata de un pecado grave, contra la mesa del pan compartido, la eucaristía, contra la vida de hijos e hijas de Dios. A San Cayetano, peón rural, no terrateniente, lo recordamos con una espiga en sus manos. De trigo, no de soja. Una espiga que no se negocia. Se trabaja. Se hace harina. 

Una espiga que no se contamina. Se cuida. Una espiga de todos y para todos. Que se hace alimento, pan compartido. Ahora, las espigas, están en nuestras manos.

martes, 1 de agosto de 2017

MI homenaje a la Pacha
en Teilhard de Chardin Today, Seen From South
Teilhard de Chardin hoy, visto desde el sur
VOICES Pag. 15
http://InternationalTheologicalCommission.org/VOICES


"Gime dolores de parto…
De carne femenina
La madre está llorando. Hay que escucharla con atención . No podemos dejar de mencionar el valioso aporte de TC a lo que hoy se llaman "nuevas cosmologías". La tierra, el universo, considerados como vivientes con derecho a vivir. La "madre universal" dirá en el Fenómeno Humano.
En este contexto, la "madre tierra" , seno fecundo de toda simiente viviente, "tierra juvenil cargada de potencialidades germinadoras" útero plagado de posibilidades, está en problemas.
Hoy grita de angustia. No son dolores de parto. Son dolores agónicos. La mujer está golpeada, mutilada, sangra lastimada. Llora como lloraban las mujeres acompañado al crucificado. Las lágrimas son agrias, mezcladas con sangre. El dolor es muy grande.
Gime la creación toda. Nuestros modelos de desarrollo económico nos llevan a la muerte lenta y segura. La madre lo sabe.
Destrucción de la capa de ozono, cambio climático global, pérdida de biodiversidad, contaminación de todas las aguas. Desechos, basuras cada vez más constantes y omnipresentes. Son los desperdicios de la mesa de los ricos y de sus fiestas, que no llegan a los "lázaros" de este mundo.
Se han sustituido los equilibrios de los ecosistemas. Corporaciones empresarias alimentarias invadiendo con agrotóxicos nuestros hogares, multinacionales mineras lacerando montañas sagradas dejando afluentes y ríos llenos de veneno bajo la mirada complaciente de gobiernos que siguen apostando a favor de estas nuevas colonialidades y, en particular en nuestras tierras del Sur, al agro negocio. Un maná envenenado que cotiza en bolsa.
El capitalismo globalizado de estas empresas gigantes es ecocida y nosotros somos suicidas si no reaccionamos. Hay que "salvar al Espíritu de la Tierra", dirá TC
Este mundo que en sus orígenes estaba pleno de vida, no evoluciona de manera plácida y sin sobresaltos. La "pacha" está fuertemente amenazada y en ella todos sus hijos e hijas.
La pacha está asediada, abrumada, no puede respirar.
Ya en un pasado lejano el gran Dios proponía "cuando entren a la tierra que les voy a dar, la tierra cada siete años debe descansar todo un año, en honor al Señor. Durante seis años pueden sembrar sus campos, podar sus viñedos y recolectar los frutos, pero el séptimo año será un tiempo de completo descanso para la tierra, en honor al Señor. Ustedes no deben sembrar los campos, podar las viñas, cosechar lo que crezca por sí solo, ni recolectar las uvas de los viñedos sin podar. Ese será un año de completo descanso para la tierra." (Lev. 25, 3-5)
Ahora ya no puede descansar solo se cubre y reacciona contra los depredadores.
Como no asumir la dramaticidad de estas palabras de TC:
"Porque, en mi violencia, me sucede que mato a mis amantes, porque quien me toca no sabe nunca qué potencia va a desencadenar, los sabios me temen y me maldicen. Me desprecian con palabras como a una mendiga, a una bruja o a una prostituta. Pero sus palabras están en contradicción con la vida, y los fariseos que me condenan languidecen en el espíritu en que se confinan. Mueren de inanición, y sus discípulos les abandonan, porque yo soy la esencia de todo lo que se toca, y porque los hombres no pueden pasarse sin mí. Tú, que has comprendido que el Mundo —el Mundo amado de Dios— tiene un alma que rescatar, más todavía que los individuos, abre ampliamente tu ser a mi inspiración; recibe el Espíritu de la Tierra que hay que salvar."